Habría que darle gracias a nuestros progenitores por darnos buenos genes, imagínate tener que lidiar con toda esta locura y que solo te dejen problemas de herencia.
Kay, se puede decir que yo igualmente te eche de menos hasta me había preocupado por tu ausencia. Descuida, comprendo que tuviste algunos asuntos personales. Por doquier apenas puedo ver a un par ya que desaparecen y vuelven por arte de magia.
Pero si es una de las mujeres más bellas que hay en mi vida, bienvenida seas, Kay. Ya hacías falta por aquí, hermosa, te preguntaría donde estabas metida pero lo único que quiero en estos momentos en un fuerte abrazo tuyo.
Los apellidos me valen tres hectáreas de verga a esta altura. Sin importar que claramente tu familia quiera eliminar a la mía. Compartamos cigarrillo, no creo que a nadie le disguste.