¡Muchísimas gracias, cielo! Y no te preocupes por eso, ¿sí? Lo importante para mí es que estás aquí y que te tomaste el tiempo de recibirme. Si te soy completamente honesta, no podría pedir nada más. Y sí, todos me han recibido increíblemente bien y han sido de lo más amables conmigo. Espero de corazón que tú también puedas decir lo mismo. ¡Qué tierno eres! Prometo hablar más, aunque sinceramente, sé que no soy precisamente alguien de pocas palabras… más bien todo lo contrario. Por otro lado, siempre he sentido una fascinación enorme por las hadas de agua. Algún día deberías contarme más sobre cómo funciona todo su trabajo y su magia… claro, si te gustaría hacerlo ¿sí? ¡Ten un día preciosísimo, Kenai!. ♥︎