Kinziah.. no sabía que hoy iba a encontrarme con rostros tan amables, tal vez como dices el viento esté extrañamente de buenas. A veces me acostumbro tanto a la distancia que olvido lo que es ser recibido con entusiasmo, que curioso ¿no?. No sé si merezco tanta alegra, pero la agradezco, más de lo que podré decirte con palabras. He estado.. como suelo estar, ya sabes, neutral, no es tan maravilloso, pero me basta. Me alegra verte, Kinziah, también me alegra ver lo entusiasmada que te encuentras, estoy dispuesto a escucharte con calma, como antes. También se bienvenida.