/ colocó ambas manos sobre los labios de su pareja en cuanto este empezó a exponerla. frunció ligeramente el ceño, al mismo tiempo que ladeaba su rostro, intentando esconder una pequeña sonrisa divertida. Disculpa, amor, ¿qué dijiste? No hace falta decir cuantas cajetillas me acabo al día, traidor. Mmm, claro que te tienta mucho más. Algo me dice que ni siquiera vamos a necesitar llegar a viejos para que eso pase, si seguimos así, en unos cuatro años estaremos con un tanque de oxigeno. / dijo apartando lentamente sus manos. ante el nuevo mordisco que su novio había dejado en su mejilla, se removió entre sus brazos, soltando un par de bajas risas, arrugando brevemente su nariz y cerrando sus ojos por inercia. Bobo, terminarás arrancándome el rostro. Supongo que tienes razón, ¿qué te parece salir en las mañanas a caminar por la ciudad? Sin rumbo alguno, solo disfrutar de las vistas, incluso podríamos llegar a un parque y leer un libro en alguna banca o recargados sobre el tronco de un árbol. Me encanta— ¿y qué hay de malo en eso? Es mejor gastar el dinero en comida que en otras cosas. / la mujer pudo notar el sonrojo por parte del mayor, a lo que aprovechó de ello para provocarlo aún más; acercando su rostro hasta la manzana de adán de su pareja, dejando un beso en esta y otro más en su mentón. Bueno… no puedo decir todo lo que tengo en mente en voz alta, ¿y si alguien me escucha? Me gusta decir tonterías y sacarte de tus casillas, es algo con lo que ya deberías estar familiarizado, cielo. / susurró, deslizando una de sus tersas manos por el largo de uno de los brazos adversos hasta llegar a su muñeca de donde se aferró, manteniendo la mano de Knivek en su cintura. Un pequeño sonido de satisfacción se le escapó entre el beso, mientras su mano libre se posicionaba sobre la mejilla contraria repartiendo caricias con su pulgar. durante el beso no pudo evitar el morder de su labio inferior. Te amo mucho, Knivek. / murmuró a como pudo entre el beso.