“¡No mucho! Te lo prometo, he estado…” dijo con una pequeña pausa, tragando sus palabras antes de ver al contrario, una pequeña sonrisa nerviosa en su rostro. “Si te lo digo, no puedes enojarte conmigo, ¿si? Pero he decidido tomar algunos casos para no morir del aburrimiento, ¡no son tantos! Son unos cuantos, pero prometo pronto meter mi carta de licencia de maternidad.”
Ante escuchar la revelación del género no pudo evitar envolver sus brazos ante su prometido; apretujándolo con fuerza mientras una gran sonrisa se formó en su rostro, tomando las mejillas del mayor depositando dos pequeños besos en cada una de sus mejillas. “¡Tendremos un niño! No lo puedo creer… ¿Estoy soñando? Espero no.”