¡Buen día, reina! Oh, dormí poco pero muy bien, tenía algo de insomnio anoche, así que fui a la sala común y sin darme cuenta, me quedé dormida en un sofá. En fin, ¿que hay de tí, cielo?
¡Lilyflor, te lo agradezco mucho! Yo también te eche muchísimo de menos. Te pido mil disculpas, estaba merodeando por el castillo y perdí la noción del tiempo, pero aquí estoy. ¡Por supuesto! Tengo muchísimas cosas que contarte.