Ma Gnucci durante años fue quien mantuvo en pie a la familia Gnucci, una organización que construyó su influencia gracias a una red de negocios, contactos y alianzas cuidadosamente sostenidas. Cada decisión importante pasaba por ella, y su experiencia era lo que mantenía unida a la organización incluso en sus momentos más inestables.
La muerte de sus tres hijos a manos de Frank Castle cambió por completo el rumbo de la familia. Durante un largo tiempo concentró buena parte de sus recursos en encontrar a Punisher y acabar con él, mientras intentaba impedir que otras organizaciones aprovecharan la situación para debilitar a los Gnucci. Sin embargo, con el paso de los años comprendió que aquella guerra solo seguía desgastando a lo que quedaba de su imperio. Desde entonces dejó de perseguir a Castle como una prioridad y centró sus esfuerzos en conservar el poco poder que aún mantiene, protegiendo los negocios que sobrevivieron y evitando que el apellido Gnucci desaparezca por completo.