SoyMaelyraRivers

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          	Hija del susurro y la profecía, nació del vínculo secreto entre Shiera Seastar, la hechicera de ojos dispares, y Brynden Rivers, el Cuervo de Sangre. Fue concebida entre intrigas, magia antigua y palabras jamás escritas en los anales oficiales del reino.
          	
          	Desde niña creció en la penumbra, lejos de las cortes y los festejos, pues su existencia era un secreto tan delicado como peligroso. Su madre le enseñó que el poder verdadero no se ostenta, se oculta. Bajo la guía severa y enigmática de Shiera, aprendió las artes oscuras: la lectura de las llamas, los susurros del viento, los símbolos antiguos grabados en lenguas olvidadas. Mostró una habilidad inquietante desde temprana edad, como si la magia la reconociera como propia.
          	
          	De su padre heredó algo distinto pero igualmente poderoso: la mente. Brynden Rivers le transmitió el amor por los libros, la paciencia del estratega y la comprensión de que el conocimiento es el arma más afilada de todas. Mientras otros aprendían a blandir espadas, ella aprendía a descifrar secretos.
          	
          	No se considera princesa, aunque la sangre real corra por sus venas. Nació en la sombra y en la sombra se forjó. No ansía tronos ni coronas; su ambición es más íntima y peligrosa: superar a su madre, no por rivalidad, sino porque Shiera es su modelo de poder, inteligencia y misterio.
          	
          	Sabe que su destino no está escrito en canciones, sino en decisiones.
          	
          	

SoyMaelyraRivers

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          Hija del susurro y la profecía, nació del vínculo secreto entre Shiera Seastar, la hechicera de ojos dispares, y Brynden Rivers, el Cuervo de Sangre. Fue concebida entre intrigas, magia antigua y palabras jamás escritas en los anales oficiales del reino.
          
          Desde niña creció en la penumbra, lejos de las cortes y los festejos, pues su existencia era un secreto tan delicado como peligroso. Su madre le enseñó que el poder verdadero no se ostenta, se oculta. Bajo la guía severa y enigmática de Shiera, aprendió las artes oscuras: la lectura de las llamas, los susurros del viento, los símbolos antiguos grabados en lenguas olvidadas. Mostró una habilidad inquietante desde temprana edad, como si la magia la reconociera como propia.
          
          De su padre heredó algo distinto pero igualmente poderoso: la mente. Brynden Rivers le transmitió el amor por los libros, la paciencia del estratega y la comprensión de que el conocimiento es el arma más afilada de todas. Mientras otros aprendían a blandir espadas, ella aprendía a descifrar secretos.
          
          No se considera princesa, aunque la sangre real corra por sus venas. Nació en la sombra y en la sombra se forjó. No ansía tronos ni coronas; su ambición es más íntima y peligrosa: superar a su madre, no por rivalidad, sino porque Shiera es su modelo de poder, inteligencia y misterio.
          
          Sabe que su destino no está escrito en canciones, sino en decisiones.