Pasos y más pasos. Una joven de fleco y labios rojos se paseaba con mucha prisa. El viento, oh, el dulce viento le revolvía los mechones negros. Buscaba energéticamente por las calles, algo, alguien, sí, alguien. Su lado Kitsune, ese grande y lleno de energía poderoso salía, aquel aura la rodeaba mucho más fuerte ahora porque la quería dominar.
Con pasos frágiles, llenos de angustia, llegó a su destino: Una tienda de brujas. Ella era una bruja sifón, ella entendía de magia, pero debía tener cuidado, porque era más que eso, mucho más. Era un error de la naturaleza: Bruja, Kitsune y... puede que vampiro, ¿cómo era aquello posible?
Se cruzó con la mujer y aquel olor a lobo la hizo gruñir involuntariamente.