/la azabache lograría forzar la perilla de aquel apartamento, enterando en el hogar de Mat. Un suspiro escapó de sus labios y examinó el lugar en dónde tenía la flecha, lo cuál dio un pequeño empujón para introducirla más en su piel y poder quitar de manera rápida la parte superior, así asegurándose de mantener presión la zona con esa misma flecha. Su mirada recorrió el lugar, apresurandose en buscar algún botiquín y curar sus pequeñas heridas, pues ese patrullaje, añadiendo también la discusión con su padre. Habrían terminado como una tediosa noche para ella.