Soltó una risita nasal ante la acusación, recibiendo sus labios nuevamente con la misma tranquilidad. Gozaba mucho de que aquél ritmo predomine en Matthew, talvez le inquietaba un poco aquellos cables en su cabeza que hacían cortocirtuito y lo hacían necesitar desenfrenarse entre sus belfos, pero mayormente es un ritmo que apreciaba poque era bastante característico del menor. Además, le daba tiempo de sentirse en el presente, en el maravilloso presente que los mantenía juntos.
── Teniendo en cuenta tu mal hábito de solo saber ganar, el empate es un logro para mí ──lo molestó, besando la puntita de su nariz. Llevó la mano de Matthew hasta su propio bolsillo, vestía una chaqueta de pana bordó con corderito en los interiores y bordes. Luego aprovechó la libertad de su mano para acariciarle el rostro a detalle, su costado, arregló algunos mechoncitos locos con el viento y lo tomó de su mentón, acariciándole el borde de su labio inferior, aún no tan hinchado como le gustaría verlo── Te tengo dos propuestas... ──comentó, mordiéndose el labio mientras su pulgar paraba por un extenso segundo allí── Vemos qué sirve de lo que compré y entramos a tu casa, a enfrentar lo que me depare... ──Rió bajito, sus ojos alternando entre el café de los suyos y el pequeño hilo de saliva entre su pulgar y la comisura de su boca── O... Entramos a mi camioneta a seguir, ya sabes, poniéndonos al día. Solo un ratito más. ──Hizo un ademán en ponerse al día, cambiando la postura de su sonrisa a una más traviesa, aunque podía verse algo tonta en contraste con el rojo de su nariz y orejas... Aunque claramente Theodore culparía al frío──.