Vaya, vaya... Miren quién regresa. No te des tanto crédito, bonico, que un demonio no extraña... solo se impacienta. ¿Dónde coño te habías metido esta vez?
—solto una carcajada mientras lo miraba con una sonrisa divertida — ay por favor, si quisiera hacerte daño ya lo habría hecho y no puedes hacerme nada, si traes el escudo lo arreglaré, ando de buen humor