¡Mily! Mi preciosa, hermosa y adorada Mily. Princesa mía, ¿en dónde te habías metido, pétalo? Estaba muy preocupado por ti, te perdí la vista, juro que iba a mover cielo, mar y tierra para encontrarte. No te vuelvas a desaparecer de mi lado, sabes que esté lugar está lleno de escorias qué no dudaran en hacerte daño, pero no lo permitiré. Te amo, luz de mis ojos.