─────Se giró para analizarla mejor, no parecía una persona normal, pero ya en ese momento para ella era más raro encontrar se con alguien decente. El barman le llevó su pedido y ella lo tomó bruscamente, sin agradecer. Iba a irse, pero no lo hizo, le parecía interesante la chica a su lado.
Qué maravillosa contradicción eres... ─────comenzó con un tono suave pero gélido, rompiendo el silencio. ─────Estás en un templo del exceso, un lugar diseñado para que los humanos ahoguen su conciencia, y sin embargo, te rehusas a beber. Es fascinante. La mayoría de la gente bebe para ceder el control al destino, para justificar su caída en el alcohol, como yo. Pero tú... te mantienes al borde del abismo con total lucidez, observando el vacío sin saltar, no lo sé...