Un caballero de plata. He de admitir que los caballeros de plata no son de mi agrado, pero al parecer serías la excepción. He de agradecerte por tu agradable bienvenida, Noboru de Sagitta. Úhm, ¿por qué debería de emocionarte que sea uno de los caballeros que regresan, pequeño? Y ah, sí. Te aseguro que es así, nuevamente gracias.