¡Buenas noches, tío! Disculpe mi pequeña desaparición, el «delirio de persecución» por parte de mi padre siempre ha sido fuerte en mi. Y gracias por sus felicitaciones, en verdad que las aprecio mucho. Al igual que sus palabras, son…extremadamente amables. Usted también se ha convertido—y siempre ha sido—esa figura paterna en mi vida. Ahora tendrá à una nueva mini Helena intentando comprender su trabajo, o tal vez será un niño, ¿quien sabe? Solo el tiempo lo dirá. Y por favor, si sigue así tendrá que lidiar con el llanto de una embarazada gracias a sus lindas palabras, y no querrá eso, créame.