Conozco muy bien a tu querido hermano, no te preocupes por eso — otorgó una sonrisa calmada, tratando de mantener un mejor ambiente para la conversación que se desarrollaba — te aseguro que no ha manchado mi reputación ni me ha ofendido en lo absoluto, es más, me ha causado una enorme gracia aquel comentario de mi libertina vida — bromeó el de cabellos castaños, sacando su pipa de su abrigo y junto a esta, un pequeño cerillo — es algo común que se menciona sobre mi en las calles, así que no me preocupa ni me altera — finalizó su declaración, encendiendo aquel dispositivo y dando una bocanada a él —