— retrocedió unos cuantos pasos hacia atrás, también perdiendo un poco el equilibrio, aunque logró sostenerse de un mueble cercano. Volvió a pararse recto y bajo la máscara frunció el ceño, seguía estando furioso. — ¡Entonces porque has estado actuando raro! Dime ya cabron. Por supuesto, querías evitar que reclamara por traición ¿Y que pasó? Te salió mal menso — lo agarró por el cuello de su ropa y retrocedió junto con él hasta estamparlo contra una pared con fuerza. — no voy a permitir que alguien como tú vuelva a engañarme otra vez.