Principito, perdóname por responderte hasta ahora. Estuve en busca de las palabras adecuadas para responder a tu bienvenida, que primeramente, la agradezco muchísimo. No puedo ocultar que tu belleza me pareció tan encantadora y deslumbrante que me sorprendió descubrir que eres un demonio, pero sin duda alguna, eso te hace mucho más interesante. Tu cumplido hacía mis piercing me hacen sonrojar, ¿ya no piensas que hombre que de hace hueco en la oreja probablemente ya se dejó hacer hueco en otro lado?