No te preocupes, yo... yo te curare. — Tocó las heridas por encima con el dedo índice, y recito algunas palabras en su lengua madre. Tan pronto termino, aquellas heridas se convirtieron en cicatrices. — ¿Estás mejor?, ¿te duele todavía?, te juro por mi madre que encontraré a quien te hizo esto...