¡No pasa nada, señor Barnes! Comprendo perfectamente que usted más que nadie debe de ser un hombre ocupado. Aprecio el hecho de que, aún así, haya pasado por aquí para recibirme. ¡Gracias! Me gusta creer que me he estirado comparado con la última vez que nos vimos. Y debo de admitir que usted se ve incluso más joven. Todo se encuentra bien y me han recibido de la mejor forma, a pesar de haberme tardado en llegar a comparación con el resto.