SoyVaelenTargaryen

Maestre. Me han llegado rumores de que mi padre ha estado desperdiciando vuestro tiempo con diagnósticos... pintorescos sobre mi salud. Parece que la senilidad de Maekar ha alcanzado un nuevo hito. Ir por ahí diciendo que estoy "en celo como un perro" por una dama de la corte... Es una metáfora vulgar incluso para un hombre que prefiere los martillos a los libros. Sugerir que mi interés por Lady Isobela es algo tan primitivo como el instinto animal es no entender absolutamente nada de cómo funciona mi mente. Dime, maestre, ¿qué poción recomienda para la estupidez de un padre que confunde la vigilancia estratégica con el deseo carnal? Porque mi interés en la protegida de Aerea no reside en su cama, sino en su utilidad. Es una Lannister en el corazón de nuestro nido; ignorarla sería una negligencia técnica que yo no me permito.

SoyAereaTargaryen

Maestre Ragnar. En las Ciudades Libres me acostumbré a ciertos estándares que dudo que los sirvientes de la Fortaleza Roja comprendan. Necesito que revise su inventario, busco ungüentos específicos y cremas para proteger mi piel del sol de la Capital, que es mucho más tosco de lo que recordaba. También quiero saber si recibió los aceites perfumados y las esencias para el cabello que encargué, no toleraré que mi presencia huela a incienso de septo y podredumbre. Sea eficiente, Maestre. Mi paciencia se quedó en el Mar Angosto y no tengo intención de recuperarla.

SoyAerionTargaryen

Maestre... ¿Ragnar, era? Los meses en Lys han borrado información llana de mi memoria. Mhm. Ordene que suban de inmediato esos tomos sobre dragones que solicité. Ya he pasado una noche esperando, y me resulta... irritante. Procure que lleguen antes de que pierda el interés, Maestre. No es aconsejable ponerme a prueba con algo tan simple como un par de libros.

SoyMaekarITargaryen

Hable rápido, maestre, no tengo el puto día para formalidades de mierda. Tengo suficientes problemas con el sádico de Aerion y el cobarde de Vaelen como para que ahora este último decida que la Fortaleza Roja es su burdel personal. Vaelen está como un perro en celo con la Lady Isoleba, la maldita dama de compañía de mi hija. Ese imbécil no entiende que sus deseos de entrepierna pueden prenderle fuego a las alianzas que tanto me cuesta mantener. Se cree que puede meterse en las sábanas de cualquier noble solo porque comparte mi sangre. Dígame, Ragnar... ¿Tiene algo en ese maldito inventario de pociones que me ayude? Necesito algo que le apague el fuego de los huevos antes de que cause un escándalo que deba limpiar con sangre.

SoyMaekarITargaryen

¿Calmar mi dolor? Déjese de mierdas poéticas, Ragnar. No he venido aquí por un dolor de cabeza o porque me cueste dormir por las noches. El único dolor que tengo es ver cómo mis hijos convierten este maldito castillo en un nido de víboras y putas. He dicho que Vaelen está como un perro en celo, babeando sobre la Lady Isoleba mientras su hermano Aerion se pasea por aquí con su sonrisa de sádico, recordándome cada puto segundo lo mucho que me odia. ¿Esas hierbas de las que habla... van a cerrar las piernas de esa dama o van a quitarle a mi hijo las ganas de joder la reputación de mi casa? Porque si no sirven para enfriarle la entrepierna a ese imbécil o para meterle un poco de juicio en la cabeza a Aerion, no me sirven para nada.
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SoyAeloraTargaryenn

Maestre Ragnar, que sorpresa encontrarlo por los pasillos en lugar de vuestro estudio. ¿Ya ha vuelto a pensar en alguna medicina para mi señor padre?

SoyAeloraTargaryenn

Supongo que tantos mandados de mi familia ha hecho que olvide mi título correctamente, no soy una lady, Maestre. Pero he de dejarlo pasar, mi señor padre empeora y con ello también Aelor. Su fragilidad mental es contagiosa y últimamente las paredes ahora son sus amigas.
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