Así es, querido Reisen. ¿Me has visto solo de lejos? Acércate la próxima vez que lo hagas, podemos entablar una conversación lo suficientemente amena para que nos relajemos juntos de todo el trabajo que cae sobre nuestros hombros; un rato no le hace mal a nadie. Prometo que a veces no importa que me vea demasiado ocupada con las misiones, tendré un momento para parlotear. Agradezco un montón tus palabras hacia mi trabajo que llenan mi corazón, y la bienvenida, déjame comentar que sin ustedes en el Departamento de Recursos Humanos, seguramente no existirían. Así que son una rama fundamental aquí. Muchísimas gracias.