Señorito Qiu, ¿sabes lo difícil que fue terminar de leer todo sin que se me llenaran los ojos de lágrimas?
No sé en qué momento te volviste alguien tan importante para mí.
Me acostumbré a buscarte entre la gente, a esperar escuchar tu voz cuando llegaba a las fiestas y los banquetes, y a sonreír sin darme cuenta cada vez que simplemente hablabas. Me hacías feliz de una forma tan natural que nunca me detuve a pensar por qué, hasta ahora.
Siempre encontraba una excusa para quedarme un ratito más contigo. Me gustaba verte, escucharte, reírme contigo y, aunque creo que no lo he dicho tan directamente, esos pequeños momentos se convirtieron en mis favoritos.
Así que sí. Sí quiero recibir esos ramos hechos con los latidos de tu corazón. Y quiero cuidar de ti cuando estés cansado. Quiero seguir sonriendo a tu lado y crear muchísimos recuerdos contigo.
Y, sí... Me encantaría que fueras mi novio.