Abandonadora, dale un abrazo a tu hermanita menor porque tú sobrino me tiene sensible, ¿Cuántas veces tengo que amenazarte con el cuchillo?.... Te odio, no soy un Gremlim
De grande quiero ser como tú. Bueno, ya estoy grande, obviamente, pero aun así me encantaría serlo. ¡Es un placer conocerte! Yelena siempre habla maravillas de ti.
¡Lo sé! Espera— ¿le dijiste Gremlim? ¡Santos cielos! ¡Le queda perfecto el apodo! Ya me agradas, ¿no quieres otra hermana adoptiva? Prometo no darte tanto problema... Creo.