Oh, vamos, es divertido. Al menos unos spaghettis no le harán mal a la cara de Dean. ¿Venían con salsa…? Espero que sí. ¿Sabes qué? A la próxima yo llevaré comida extra para hacer guerra de comida. Quizás lo haga, quizás no. Pero desde que éramos jóvenes siempre sentí algo entre ustedes dos y, quién sabe, quizás lo suyo sea inevitable.