/en un breve ademán de encogerse de hombros se acerca al rey de las maldiciones, medianamente cabizbajo en su respetuosa posición. cuando escuché sobre la maldición rika orimoto y tuve oportunidad de oír a tantos hechiceros calificar el "amor" como la maldición más poderosa supuse que si lograba usted excepcional maestría en ese ámbito entonces sería aún más temido y respetado... y me tomé la valentía de ofrecerme como principal candidato para lograr su objetivo, dado que pensé que alguien de su total confianza sería el sujeto correcto con el que practicar. sin mencionar, por supuesto, que ya sabe que mi devoción por usted es incondicional.