¡Abuelo!
Bonita noche.
—El joven que yacía en su cama leyendo un libro rápidamente lo dejó a un lado y se pusó de pie haciendo un ademán con la cabeza.—
Bienvenido
—El joven asintió confuso pero sonrió forzosamente —
Está bien... Confiaré en tu criterio, supongo que está vez debo hacerte caso, cuando no lo hice todo salió mal