No corazón, no estoy molesto contigo. Sé que lo que hiciste, lo hiciste con buenas intenciones pero no tienes que involucrarte en las discusiones de los adultos. Te levantaré el castigo porque admito que fue innecesario y no lo mereces, te reactivare la tarjeta de crédito de nuevo para que puedas comprarte lo que quieras, solo recuerda ser prudente con tu dinero. No puedo prometerte que tu mamá y yo no discutamos porque es algo común en los adultos, pero te prometo que sí lo hacemos será en privado, para que no tengas que estar involucrada. Me disculpo por haber desaparecido; tuve que hacer un viaje de emergencia y no pude responderte mientras iba en el avión ¿Cómo estás tú, mi vida? Pórtate bien con tu mamá.