Hola, tú. Hasta que decides darme la cara, Scorpius Malfoy. No te perdonaré que me hayas dejado plantada en la biblioteca, ¡te esperé durante horas como una tonta! Madame Pince tuvo que echarme cuando me encontró durmiendo en una de las mesas. Espero tengas una buena excusa o me veré obligada a no dirigirte la palabra en días.