¡No es nada! Para mí es un placer poder darte una bienvenida como lo mereces, bonita. ¡Sí! Soy perteneciente a esa cabaña aunque no lo parezca, no me ofende ya que me lo dicen muy seguido aunque no entiendo el porqué no parezco de la cabaña de mi padre. ¡Lo mismo digo, Sereia! Debo decir que tú nombre es muy bonito y me gusta mucho. No pasa nada ya que reconozco que puede ser muy lioso que mi pronombre no sea algo cisgénero y normativo, te perdono desde ya por si en algún momento llegas a confundirte con lo de que soy no binarie. ¡Me alegra muchísimo eso! Es tan interesante y suena muy bonito e incluso mágico como cuando se va por primera vez a Disneyland. Mis vacaciones fueron aburridas ya que estuve trabajando de soldadore y no fue para nada especial, al menos conseguí algo de dinero. ¡Eso es muy interesante! Me gusta mucho como suena eso. Por mi parte, como ya adivinaste, soy hijo de Hefesto.