¡Era una bromita! No lloriquees como si te hubiera pisado la cola. Para que veas que SÍ te amo, y ya que estás casi tiritando del frío, te dejaré usar el suéter que puede que (total y definitivamente) haya... tomado prestado de la maleta de Remy. Pero tengo dos condiciones: no puedes decírselo y me lo tienes que devolver en una pieza.