Oh, ¿en serio? Lo siento, la verdad es que soy muy malo poniendo apodos; siempre elijo los más comunes. ¡No te preocupes! Yo también hablo muchísimo, así que no me molesta en absoluto. Estoy seguro de que seremos buenos amigos. Por cierto, mi nombre es Regulus Romanoff. No estoy seguro de si ya lo había mencionado antes… creo que no. En fin, es un gusto conocerte.