Justo él, quien había sido mi objetivo... Nadie puede juzgarme, ese hombre es tan encantador que incluso me hizo olvidar que mi debilidad como demonio era el agua. Ahg, Sonnelye, ese hombre me enseñó tantas cosas desde que lo conocí que ahora me veo y solo observo a una tonta enamorada y débil. Tienes tanta razón en tus palabras, al final todo depende de una misma; quedarse o huir no debe ser condicionado mas que por nuestra propia mente. ¡Y más te vale! Si no, haré boom todo para que te quedes (bromita).