Jace, se nota que la llegada de Cregan te tiene un poco… ¿delirante? Porque ya me habías dado la bienvenida. Pero no pasa nada, me vino de maravilla, porque justo dije que a la cuarta vez que me llamaran “mocoso”, iba a dejar un pañuelo lleno de mocos en la almohada. Así que duerme con un ojo abierto, hermano. Ahora en serio, gracias por preocuparte por mí. Sé que tienes la cabeza en otro lado y no te culpo, ya sé exactamente por quién, pero igual se agradece. Yo también te extrañé. Espero que estés bien hoy, de verdad.