Detesto todo el amor que siento por ti todavía, pero por más que no lo quiera, es inevitable no sentirlo. Nuestro hijo creció, quisiera imaginar que te sientes orgulloso de él y del cómo es. Es una pequeña copia de ti.
Su dragón se llama Drogon, es muy gruñón también pero es una de las cosas que le heredaste a tu hijo y que por consecuencia le heredó a su dragón.
Ni James ni Joffrey me hablan más, no sé qué pensar, ni siquiera sé qué hice mal. ¿Habrá sido por qué te encontré en otro universo? ¿Por qué me aferré a ese Tom en vez de seguir aferrada a ti? O ¿tal vez fui una mala madre? Lo siento, fallé como la madre sustituta que me veías para tus hijos. Y viviré con esa decepción toda mi vida.
Te extraño.
Y te quiero, tonto Tom Riddle.