—Sentada en la mesa de la cocina, revisaba sus correos en una tablet hasta que escucha el familiar sonido del motor de un dron en la casa y levanta la vista rápidamente—
¡Tony! —dijo sin alzar la voz— Si eso choca con el techo otra vez, no pienso explicarle a la señora del piso de arriba que fue por "el bien de la tecnología".
—Deja la tablet a un lado y se levanta para apoyarse en la puerta— ¿Vienes a cenar, por favor?