¿Protegiéndome? Estabas escondiéndome del mundo, nada de salir de Latveria, solo actos oficiales contigo y cosas de tu corte, eso es más una prisión que otra cosa.
A esos extremos tuve que llegar para salir de debajo de tu ala, querido hermano. Los neoyorquinos son gente amable y buena, su estilo de vida es un poco rápido pero he podido acostumbrarme.