—toma la mano del mayor caminando hacia el lugar, mismo que ella admiró. Era tan hermoso, a lo que cuando se adentraron y escucharon cómo reconocieron rápidamente a su novio, ella sonrió rodeando su brazo.
Al escucharlo, asintió besando sus labios. — no tardo nada mi amor. —dijo entusiasta y fue guiada hacia su habitación, al entrar, ella sonrió mirando la cama, se veía tan cómoda, sabía perfectamente que podría dormir 15 horas seguidas ahí. Alejó sus pensamientos y rápidamente se dió una ducha para después ponerse el vestido, se maquilló, secó y estilizó su cabello rubio, para finalizar en colocarse aquella joyería dorada que decoraba ahora sus muñecas, cuello y orejas, se miró una última vez mientras sonreía y le mandó un mensaje al mayor “ya estoy lista, mi amor” —