¡El hermano más guapo, lindo, encantador y maravilloso del mundo! ¿Que? ¿Por qué me miras con esos ojos? ¿Es que acaso crees que por darte un cumplido quiero un favor? ¿Acaso no puedo halagar al mejor hermano del mundo? Basta de mirarme así. Bien, me descubriste. ¿Serías tan amable de llevarme al centro comercial a comprar algo que necesito urgentemente? ¡Por favor! Es para compensar el tiempo hermano-hermana y, además, no tengo nadie más que me lleve. Anda, se un buen hermano. Y, por cierto, deja de irte tanto tiempo que estaba extrañándote de más.