¡HOLA, HARRY! Antes de que digas nada, quiero que sepas que me alegra muchísimo verte. ¡Eso era todo! Bueno... no era todo, pero era lo más importante. ¿Cómo estás? Porque cada vez que te encuentro estás ocupado salvando a alguien, resolviendo algo, sobreviviendo a una tragedia o haciendo alguna cosa increíblemente preocupante. ¿Has tenido tiempo para descansar? ¿Existir pacíficamente durante más de cinco minutos seguidos?
¡espero que sí! Además, tengo muchísimas cosas que contarte y necesito escuchar las tuyas. Y también quiero saber si sigues teniendo esa extraña habilidad para atraer situaciones peligrosas como si fueras un imán...