Sabes perfectamente que solo te regaño por los cigarrillos porque te amo y me preocupas, Shōko. No quiero que te pase nada. Por favor, prométeme que al menos intentarás fumar menos y que, por lo que más quieras, no lo harás dentro de casa. Con ese pequeño esfuerzo me daré por satisfecha... por ahora. ... ¿No se supone que Katsuki estaba contigo? ¡Dios mío, esa niña no tiene remedio! Como llegue a descubrir que se quedó sola con el novio en su casa, me va a oír, te lo juro. Se supone que hoy celebraríamos su ingreso a la universidad, ¡es una ocasión especial! ¿Podrías llamarla tú, amor? Siento que si lo hago yo es capaz de no contestarme. A ti siempre te escucha más.