Antes que nada, sabes que no estás obligada a leer esto, así que si gustas solo borra esto, bloqueame también y sigue con tu día.
Elena, me guardé tantas cosas que quería decirte, me guardé tantas palabras que necesitaba decir, porque todo pasó demasiado rápido. Créeme que la decisión que tomé ese día la había pensado desde hace semanas, incluso meses tal vez. Sé que te dejé confundida, sé que tal vez te hice incluso sentir culpable, pero de verdad que lo que hice no fue para nada culpa tuya, necesito que por favor comprendas eso. En realidad es mi culpa por ser tan cobarde y no poder decir la verdad. Lo siento. Tal vez algún día tendré el valor de decirte por qué lo hice, o tal vez nunca lo haga, y honestamente creo que eso es lo mejor. Las palabras no son suficientes para agradecerte por los dos increíbles y hermosos años de amistad que tuvimos. Ninguna amistad que tenga se comparará con la tuya jamás, y si te soy sincero, nunca intentaré reemplazarla con una nueva, no será igual, nunca lo será.
Te pido otra vez que no te culpes por esto. Tal vez no sabías, pero gracias a ti dejé muchos hábitos malos, gracias a ti mejoré como persona, gracias a ti decidí que tenía algo para seguir viviendo y muchas cosas más. Así que porfavor, siéntete orgullosa de haber sido un cambio significativo en mi vida. No sé cómo te encuentres, pero espero que estés bien y que consigas todo lo que te propongas. Tienes mucho talento, tienes mucho por delante, eres excelente y sé que eres capaz de muchas cosas. Ojalá que también estés rodeada de nuevas amistades, personas buenas que puedan quererte sin hacerte daño. No te preocupes por mi, yo me encuentro estable, pero mientras tu estés bien, yo también lo estoy. Espero que algún día tú sí puedas pasar de página, porque honestamente yo nunca podré hacerlo, no quiero hacerlo, no quiero dejar esto como un simple capítulo de mi vida ya concluido, porque sé que fue mucho más que eso.