Vengo aquí cada vez que quiero recordarte, porque sé lo mucho que te gustaba escribir aquí, aunque fuera la cosa más pequeña. Y es curioso pensar que, después de todo, todavía compartimos algo una foto de perfil y precisamente en la aplicación donde nos conocimos, Discord. Estoy escribiendo esto en la misma habitación donde alguna vez esperé con tantas ansias tu mensaje, después de haberte confesado lo que sentía por ti. Y ahora estoy aquí, en ese mismo lugar, llorando mientras te recuerdo. Recuerdo lo importante que eres para mí y lo mucho que me haces falta. Me pregunto si estás bien, si estás tranquila, si estás pasando por un buen momento. Supongo que todavía me importa saber cómo estás, incluso cuando ya no sé si tengo derecho a preguntártelo. También recuerdo cuánto te gustaba leer y escribir. Tanto que empecé a leer más libros solo para intentar acercarme un poquito más a ti, para entender aquello que tanto te apasionaba. Y, sin darme cuenta, también empecé a escribir.
Me encantaba cuando me hablabas de tus antiguos fanfics. Siempre pensé que tenías muchísimo talento, no solo para escribir, sino también para dibujar y crear tus propias historias. Me gustaba escucharte hablar de todo aquello que te emocionaba. Y ahora no sé muy bien qué hacer conmigo mismo. Llevo un rato aquí sin hacer nada, ni siquiera he comido. Solo estoy sentado pensando y recordando. Quizá lo que más me duele es que todos estos pequeños recuerdos siguen teniendo un significado enorme para mí. Lugares, aplicaciones, canciones, cosas que antes parecían tan simples ahora me hacen pensar en ti. No sé si algún día dejaré de extrañarte. Pero hoy, al menos, necesitaba escribirlo en algún lugar. Porque aunque ya no sepa qué lugar ocupo en tu vida, tú todavía ocupas un lugar muy importante en la mía.