lo mucho que me alegra ver que hoy hay muchas palabras, posteos, videos, tanto de "civiles comunes y corrientes" como de influencers que pocas veces opinaban o mencionaban tenas tan duros y que, tristemente, causaba polemica y hasta odio hablar. Hace un año sentí la memoria colectiva muy fría, pero me emociona que hoy se sienta tan viva. Claro ejemplo de que los lápices siguen escribiendo. Hoy y siempre: Nunca más.