SutraputraPandava
la tibia intrepidez de los corazones embalsamados
una aventurada timidez
la mitad para deshacer lo andado
volver al hogar al venero amado en la seguridad del que nunca ha jugado
del que nunca tiró los dados hacia el azar de Los caminantes
El noble arte del vagabundo
el que empezó un corto paseo y no volvió
dejó mucho más de él
que cuando estuvo allí
en cada lugar dejó una indeleble pero sutil huella
el aire libre curte el rostro y las manos
también el sol y el viento endurece el alma y la aparta de la delicada sensiblería
y lo arrastra a las crueles guerras contra sí mismo
el poeta ahora puede blandir espada
con su poder adquirido se vuelve invulnerable
deja todo
El caminante dirige los pasos que le faltan
para llegar a la escalera que lo elevará los cielos errabundos del misterio.