Tengo proyectos, proyectos de construcción, proyectos de creación. Menos de autodescubrimiento. Me he confesado, no creo tener pecado peor si creo necesitar un psicólogo, o quizás no. Quiero poner en orden mi mente pero no puedo. Y creo que eso me hace ser artista. En mi desorden está mi desorden. No estoy deprimida, así es mi forma de hablar. No soy ruda ni sarcástica, solamente una adolescente más. Me gusta amar… quizás si sea amada. Por primera vez me jalaron la oreja, vaya que mi pensamiento está chueco. Mi voz ahora es un instrumento, mis palabras se las ha llevado el viento, pero el viento las ha traído de vuelta a mis manos, me remojé el rostro con ellos pero ahora se han vuelto recuerdos… pero espera… los recuerdos se vuelven sueños ¡oh! Ahora estoy en una nube