¿La has percibido?
Aquella sensación se cuela primero por tus pies, recorre tus piernas, tus brazos, y luego inunda tu cerebro. Las terminaciones nerviosas son alarmas incesantes que gritan que salga corriendo.
Pero no corro.
Sólo quiero terminar con todo.
Pero no termino con nada, porque esa nunca ha sido la salida.
En cambio, tras la pantalla las palabras se encuentran y crean universos que me arrancan de este mundo realista donde los sueños parecen morir.
Aunque no mueren.
Se estancan, pero el estanque, si lo mueves delicadamente, es capaz de convertirse en un mar de grandes olas.
Quién sabe.
Luchar siempre valdrá la pena más que rendirse.
***
Siempre hay algo más esperando por nosotros, algo bueno, algo grande, algo que sólo tú puedes tomar con tus manos, querido lector.
Nos vemos pronto.
Besos.