siente cómo las paredes internas se aprietan con fuerza alrededor de su verga y gruñe bajo, acelerando aún más las embestidas. La mano que sujeta las muñecas las mantiene firmemente clavadas contra el colchón, mientras la otra sigue protegiendo el vientre redondo sin soltarlo ni un segundo. Cada estocada es dura, rápida, profunda, haciendo que el cuerpo del omega se sacuda bajo él. Sin dejar de follarlo a ese ritmo brutal, Charles empieza a cantar, la voz grave y entrecortada por el esfuerzo, intercalando las palabras con cada embestida profunda: ─── Feliz cumpleaños… a ti… ~ feliz… cumpleaños a ti… ~ ─── los plaps no de detenian─── Feliz cumpleaños… querido angel… ~ ───acelera, el sonido húmedo más obsceno ─── feliz… cumpleaños… a ti… ~ ─── termina la canción con un gruñido gutural y se hunde por última vez hasta lo más profundo, corriéndose con fuerza dentro de él, el orgasmo lo sacude entero; su cuerpo se tensa, la verga late y se desborda mientras sigue protegiendo el vientre con la mano grande. Las muñecas siguen inmovilizadas un segundo más hasta que Charles finalmente las suelta. Agotado, se retira con cuidado, dejando un rastro caliente de lefa al salir manchando la cama, y cae de lado sobre el colchón junto a él. Respira pesado, el pecho subiendo y bajando con fuerza, el brazo todavía extendido para tocar de vez en cuando el vientre redondo con suavidad, como asegurándose de que todo esté bien.