»Ennumerables veces me eh cuestionado tu forma de ver la vida, me parecía un poco injusto de tu parte, el tan sólo verla como algo tangente e inexistente, no resguardarla ni alabarla, vaya que, me sorprendió el hecho que decias conocerla porque respiras, más no pudiste describirla, de la misma manera que tu espada, que barbarie la tuya, más debo agregar que me alegró el saber que deseabas conocer que era esa vida, de la cuál yo tanto te cuestionaba.«